Las diez cosas que molestan a los gatos

¿Sabes cuáles son las cosas que enfadan o atemorizan a tu gato?

Cuando nos referimos a las cosas que molestan a los gatos no estamos hablando únicamente de aquellas que le causan pequeñas molestias o lo ponen de malhumor, sino también de las que les causan temor o directamente los aterrorizan.
Tal es el caso de los ruidos fuertes y ni sería necesario mencionar los estruendos producidos por petardos o pirotecnia sonora.




COSAS QUE LOS GATOS NO SOPORTAN

Que los miren fijo a los ojos – Para los gatos la mirada fija es una provocación o un desafío.
En cambio se sentirá felíz si le haces «caídas de ojo», él te responderá abriendo y cerrando los suyos, ya que se trata de una demostración de cariño.

Que les arrojen agua – Si hay algo que puede enfurecer a los gatos es que les rocíen agua en la cara.
A diferencia de cuando les lanzan agua en el cuerpo (por ejemplo volcarles una cubeta de agua encima), porque en ese caso lo que sienten es temor.




Que los bañen – Los gatos detestan que los bañen, para ellos es una situación altamente estresante.
Durante el baño sienten temor y pueden llegar a defenderse con uñas y dientes.
Pero más que al baño odian al secador de cabello, ambas cosas son un castigo para ellos.

Que le tiren de la cola – La mayoría de los gatos se enfurece cuando le dan tirones en la cola.
Pueden reaccionar rasguñando o mordiendo a quien los hace.




Que le toquen los dedos de las patas traseras – Las patas son tan intocables como la cola, no soportan ese atrevimiento de nuestra parte y posiblemente nos apliquen un correctivo para que no volvamos a intentarlo.

Que le rasquen la panza – A los perros les encantan las cosquillas en la panza y quienes no conocen a los gatos suelen cometer el error de rascarles la panza.
A algunos gatos les molesta menos que a otros, pero la mayor parte odia que le toquen la panza.




Que le soplen la cara – Para un gato los soplidos en la cara significan rechazo, enojo o una invitación a pelear.
Algunos se quedarán perplejos porque no comprenden que hicieron de malo para que los trates asi, pero cuidado porque también están los que te devuelven la gentileza con un zarpazo en la cara.

Las mudanzas – Los gatos son animales de costumbres y además se apegan a lo que consideran su territorio.
Cuando lo llevas a una nueva casa se sentirá confundido, perdido y atemorizado.
No sería extraño que huya en el intento de volver a la que considera su casa o que tenga comportamientos extraños durante un buen tiempo.




Que te vayas de viaje y lo dejes en otra casa – Si tienes que ausentarte por unos días es mejor dejar el gato en la casa y que alguien vaya una vez al día a ocuparse de darle comida agua y limpiar su baño.
Dejarlo en otra casa es similar a lo que siente ante una mudanza, excepto que esté acostumbrado a estar en ese domicilio de acogida.

Los ruidos – Dejamos para lo último este tema porque es uno de los que más daño produce en los gatos.




El gato tiene una alta sensibilidad auditiva (varias veces superior a la nuestra) y sufre terriblemente con los sonidos fuertes.
Ya sea que se trate de ruido de golpes, truenos, cosas que caen, caños de escape de motos o autos, música demasiado alta y lo peor de todo es el estruendo de petardos, cohetes y cualquier tipo de pirotecnia sonora.
Esto último los aterroriza de tal manera que buscan desesperadamente donde esconderse.
Ese estruendo afecta a los niños y adultos con trastorno Autista, a los bebés, personas enfermas, a los perritos y a todos los animales.
Por esa razón nos sumamos al NO A LA PIROTECNIA SONORA.

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