Aprender a respirar es aprender a vivir mejor

Aunque parezca mentira, la mayorÃa de la gente respira mal y son estas personas que respiran mal, las que se debaten en innumerables dificultades en varios aspectos, como en la salud, la afectividad, la profesión, etc.
La respiración es el gran volante vital. Podemos abstenernos de alimentos sólidos durante semanas, podemos abstenernos de lÃquido durante algunos pocos dÃas, pero si nos privamos de aire, fallecerÃamos en cuestión de unos pocos minutos.
Se podrÃa decir que todos los fenómenos vitales están ligados a procesos de oxidación y de reducción; sin oxÃgeno no existe vida. Si por nuestras arterias circula sangre pobre en oxÃgeno, la vitalidad de cada una de nuestra celulas se encuentras disminuÃda.
No solamente respiramos muy mal, sinó que también en estos tiempos que corren la calidad de aire respirado es bastante mala, por eso es que tenemos una resistencia limitada a la fatiga, a las enfermedades, nuestro nerviosismo e irritabilidad, etc.
Si aprendemos a respirar correctamente, la recompensa será maravillosa para nuestras vidas.
A continuación, las fases de la buena respiración:
1 – VacÃa tus pulmones a fondo.
2 – Hace descender lentamente el diafragma y deja entrar aire a tus pulmones. Cuando el abdomen esté hinchado y la parte baja de los pulmones esté llena de aire …
3 – … separa las costillas pero sin forzarlas
4 – … termina de llenar los pulmones levantando las clavÃculas.
Durante todo la inspiración, el aire debe entrar progresivamente, sin sacudidas, en un flujo continuo. No debe hacerse ruido alguno al respirar, la respiración debe ser silenciosa.
Cuando hayas llenado los pulmones por completo, espira en el orden de la inspiración de forma lenta y sin esfuerzo. Entrar bien el abdomen al final de la inspiración.
Recomenzar enseguida a insipirar del mismo modo. Puedes prolongar este ejercicio tanto como quieras y en cualquier lugar que te encuentres.
Poco a poco adquirirás el habito de la respiración completa e irá mejorando con el tiempo.
